Sobre perder y seguir viviendo

Perder algo no siempre significa que desaparezca. Hay personas, recuerdos y heridas que continúan ocupando espacio mucho después de haberse ido. Estas notas hablan del dolor, pero también de lo que hacemos con él cuando todavía tenemos que levantarnos al día siguiente.
Las frases reunidas en esta entrada proceden de distintos escritos y libros de Manuel Cedillo De Santiago. Esta selección no es definitiva: irá creciendo conforme se publiquen nuevos textos y nuevas frases encuentren su lugar dentro de esta colección.
1. “Hay momentos en que uno no quiere otra vida. Solo quiere descansar de la propia.” — Una pausa en la vida
2. “Cansa recordar lo que hicimos, imaginar lo que pudimos haber hecho y fingir que ambas cosas pesan distinto.” — Una pausa en la vida
3. “No todo lo que muere nos destruye. Algunas cosas tienen que morir para que podamos seguir respirando.” — Una pausa en la vida
4. “Es difícil averiguar qué hacer con una vida después de que alguien se va de ella.” — El tiradero que dejaste
5. “No recordar no me hacía inocente, apenas me volvía más indefenso.” — La última vez que dijeron mi nombre
6. “La vida seguía con una falta de respeto que a veces se parecía mucho a la misericordia.” — La compañía de los ausentes
7. “Las heridas no cierran solo porque uno deje de asomarse por ellas.” — La compañía de los ausentes
8. “Hay cosas que uno quiere aprender cuando ya no tiene a quién preguntarle.” — La compañía de los ausentes
9. “Los recuerdos no son más que espejos rotos; aunque te asomes a ellos con cuidado, siempre terminan cortándote.” — El mejor de los peores
10. “Hay un punto en el que intentarlo todo y fallar es menos doloroso que seguir buscando una salida.” — El mejor de los peores

















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